El tratamiento ortodóncico
es diagnóstico desde el principio al fin, pues no siempre la mecanoterapia
opera exactamente como lo hemos previsto; además, la variación en el tiempo de
los factores biológicos que determinan la organización de la oclusión operan
en la forma y momento previstos, por ello hay que llevar un control continuo
(monitoreo), especialmente en lo que se relaciona con el balance morfofuncional,
para lograr resultados estables. El modelo que tiene que tener en mente el
profesional es el biológico con consideraciones mecánicas, pero nunca el
estrictamente mecánico, porque la boca no es un typodont. Se expone un método
reglado para un control sistemático de la organización morfofuncional que da más
probabilidades de estabilidad. Rev. Ateneo Argent. Odontol;39(1):30-8,
ene.-abr. 2000