Las
reabsorciones radiculares patológicas pueden producirse por causas endógenas
y/o exógenas; pueden ser externas (comienzan en el cemento dentario) o internas
(comienzan en el tejido pulpar). Se observan con frecuencia en tratamientos
ortodóncicos, por lo que deben aplicarse fuerzas con precaución, tanto en
intensidad como en duración, evitando los excesos. Para que se manifiesten
deben coexistir fundamentalmente dos concomitantes, por un lado la
predisposición genética individual y por otro la causa desencadenante
(traumática o anatomopatológica). El proceso puede revertirse inactivando la
causa; como es asintomático sólo será detectado radiográficamente. Es
propósito de este trabajo dar la información necesaria para prevenir, detectar
o revertir las reabsorciones radiculares patológicas. Rev. Ateneo Argent.
Odontol;39(2):11-8, mayo-ago. 2000